miércoles, 24 de octubre de 2007

Conmoverse

Conmoverse
Hay que buscar motores para dirigirse en la vida, explicó Cortijo. Conmoverse, que viene a ser moverse hacia algo. El se conmovió en Bolivia, hace años, cuando comiendo en una terraza vio como unos niños esperaban a que la gente terminara de comer para pedirle con sus cuencos que le diera los restos de sus alimentos, que compartían con sus familiares. Para terminar, un decálogo para «vivir de otra manera», entre los que se encontraban consejos como «no sufrir intentando caer bien a todo el mundo», «alegrarse de lo bueno y de los éxitos de los demás», «no juzgar» o «dedicar tres minutos a pensar». Después, un par de preguntas y despedida.

Miguel Ángel Ballesta es el responsable de la asociación Música y Diversidad, la organizadora, junto a la Universidad de Extremadura, de estos días «especiales». Cree que estas actividades, más que infundir valores, lo que hacen es manifestar que la gente joven sí los tiene. Se ha tratado de abarcar un amplio espectro de lugares en los que anidan los buenos valores, desde el lógico ámbito de la Universidad al de la cultura, el ámbito asociativo o, como ayer, la Iglesia. Estas jornadas pretenden ser de ida y vuelta. No solo tratar que la gente vaya a la Universidad, sino que la Universidad vaya a la gente. Por ello hay exposiciones, actos simultáneos y talleres con alumnos de Secundaria de los centros de Cáceres. La actividad tiene también su componente solidario. El próximo viernes actúa en el Auditorio de Cáceres el grupo internacional GenRosso, un espectáculo multicultural en el que participan artistas de nueve países y cuya recaudación se destinará al proyecto Brisas de Esperanza para la construcción de molinos de viento en África.

Alrededor de un millar de personas participarán en total en estas actividades. La mayor parte son estudiantes de la Universidad, que además tienen el aliciente de los créditos. Los organizadores son conscientes de que este caramelo, esta especie de chantaje sutil para que se movilicen ha hecho su efecto pero al menos ayer parecían estar divirtiéndose de verdad y algunos asistentes afirmaban que, aún sin créditos, merecería la pena estar en estas jornadas.

No hay comentarios: